La Fundación Museo del Mar de Ceuta desarrolla por tercer año consecutivo actividades de investigación y mejora del conocimiento del estado de conservación y eliminación de amenazas del Dominio Público Hidráulico (DPH) en el curso bajo del Río Guadalfeo (haz click aquí para leer la entrada anterior).
Durante este año, además de realizar transectos terrestres y submarinos, se han recogido muestras de agua en puntos distintos para su posterior análisis en laboratorio y así evaluar el estado de las aguas superficiales.
Los transectos terrestres y submarinos realizados han actualizado los inventarios faunísticos y florísticos de años anteriores, sin detectar cambios destacables. Este año cabe resaltar las fuertes precipitaciones de principios de año. Según la AEMET las precipitaciones en el conjunto de la España peninsular alcanzaron 119mm, con un 85% por encima del promedio de 1991-2020. Desde 2001 no se registraba un enero tan lluvioso, siendo el más lluvioso del último cuarto de siglo. Este carácter húmedo se extendió de forma generalizada por la mayor parte de la península, afectando de manera continua a la meseta norte, el valle del Guadalquivir, amplias zonas del interior de Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura, así como a buena parte del noroeste peninsular. Estas lluvias no solo han obstaculizado la realización de transectos a la altura del cauce, a diferencia de años anteriores, sino que también han aumentado la cantidad de residuos enredados en ciertos puntos del recorrido.
Fotos realizadas a principios de febrero de 2026
Aunque durante los dos transectos terrestres realizados no se observó especies de peces anádromas ni potádromas, se observaron ejemplares que probablemente pertenezcan al género Atherina durante el segundo transecto submarino realizado. No obstante, la complejidad que conlleva confirmar su presencia de manera fehaciente plantea la necesidad de realizar cambios en la metodología. Así, se baraja incorporar muestreos a través de técnicas de pesca eléctrica en caso de que el proyecto siguiese adelante.
Fotografía realizada durante el segundo transecto submarino. Ejemplares de cf. Atherina.
En relación con las principales amenazas, durante los transectos realizados, tanto terrestres como submarinos, encontramos una variedad de residuos antrópicos desde tuberías hasta plásticos de origen diverso, pasando por textiles, metales, neumáticos y vidrios. Repetir que las grandes precipitaciones ocurridas durante los primeros meses del año han provocado acumulaciones de residuos en puntos concretos del curso bajo, atrapados entre la vegetación densa de ribera. Se observa como algunos de los residuos, sobre todo los de mayor tamaño como las tuberías presentes en el cauce, perduran en el tiempo y los de menos tamaño son arrastrados más fácilmente, acabando seguramente en el mar. Así, es probable que los residuos observados durante las inmersiones con equipos de buceo autónomo realizadas hayan sido transportados previamente por el cauce.
En otro orden de cosas, las muestras de agua recogidas y analizadas posteriormente en el laboratorio indican un estado “muy bueno” teniendo en cuenta los valores que dicta el RD 817/2015 por el que se establecen los criterios de seguimiento y evaluación del estado de las aguas superficiales y las normas de calidad ambiental para el amonio, fosfato y nitratos en ríos de montaña mediterránea silícea (R-T11). Por otro lado, se confirma la presencia de coliformes totales y coliformes fecales. Los valores obtenidos muestran unidades máximas para la zona del Azud (nº1), con las otras dos zonas manteniendo valores relativamente similares (la mitad o menos que los máximos registrados). Sin embargo, la normativa actual legisla alrededor de unidades de enterococos intestinales y unidades de Escherichia coli, por lo que los valores no son comparables de manera directa. No obstante, si comparamos el valor de coliformes fecales obtenidos en laboratorio como si fuesen todos E. coli, podemos suponer que la calidad del agua para el baño es excelente (según Anexo I sobre Parámetros obligatorios y valores para la evaluación anual del RD 1341/2007 de 11 de octubre, sobre la gestión de la calidad de las aguas de baño). Aún así, es necesario obtener un número de muestras y una frecuencia de muestreo mayor para obtener conclusiones de mayor fiabilidad.
Finalmente, y teniendo en cuenta que pese a la elevada presencia de alteraciones de orígenes antrópicos detectadas en este entorno, el Río Guadalfeo sigue mostrándose como un área de especial valor para la conservación, con un elevado potencial y una marcada resiliencia, se han realizado una serie de propuestas con el fin de promover la restauración y protección del curso bajo de la desembocadura. De manera resumida, entre estas, destacan la modificación o eliminación de algunas barreras transversales y longitudinales con el fin de mejorar la movilidad de la ictiofauna presente, seguir aumentando los esfuerzos de control y erradicación de especies exóticas y, en la misma línea, aumentar los trabajos relacionados con la eliminación de residuos para evitar su dispersión y su degradación en entornos de gran valor natural.





